”Para mí el verso tiene que ser libertad”: Entrevista con Pilar Adón en el Hay Festival

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Por: Tania Del Pilar / Foto: Daniel Sierra Toro

La escritora madrileña Pilar Adón, participa por primera vez en el Hay festival Cartagena y visita por primera vez, nuestro país. Ella, viene a compartir su poesía y su posición frente a la naturaleza del cuento con aquellos amates de la literatura. Durante la entrevista con El parche cultural  conocimos más de cerca los detalles de su más reciente publicación, La vida sumergida.

Tania : Totalmente bienvenida al parche cultural, Pilar. Nos gustaría conocer ¿quién es Pilar Adón?, ¿qué anda haciendo por la vida? (risas) y, como pregunta indiscreta, ¿prosa o verso?

PilarAdón: Bueno, ¡difícil! -se sonríe- a ver, yo comencé a escribir siendo muy jovencita porque lo que me gustaba hacer, básicamente, era leer. Desde muy pequeña yo era, lo que podríamos decir, una niña muy consciente, porque ya tenía la sensación que no quería perder el tiempo y para mí salir al parque y jugar, en cierto modo, era una pérdida de tiempo. Yo lo que quería era leer, que me dejaran en paz, y me metía en mi habitación, y dentro de mi habitación me metía debajo de la mesa con mis libros, que eran los libros de mi madre, en realidad. Yo, cuando era pequeña (…) tampoco había mucha oferta de libros para niños y los que habían eran muy caros, entonces, a raíz de leer tanto, quise emular aquello y empecé a escribir.

T: Un libro que recuerdes de esa primera etapa…

P.A: Pues, de esa biblioteca de mi madre yo recuerdo Cumbres borrascosas, que me dejó súper, súper impresionada, y yo creo que eso luego se ha venido viendo en lo que escribo, después; ese ambiente un poco opresivo, la naturaleza muy presente pero también muy opresiva, muy poco benévola con el ser humano.

T: ¿Podría ser un tema recurrente? ¿Cuál es tu tema recurrente a la hora de escribir?

PA: Pues mira, yo creo que viene precisamente de esto, fíjate, porque esa idea de encerrarse, de querer que te dejen en paz para poder leer hacen que mis personajes se encierren también, que huyan, al final, para casas muy aisladas, a donde puedan dedicarse a lo que ellos creen que les va hacer muy felices. Y entonces, uno de los temas sería ese, el de la huida, el de la frustración, también un poco, la insatisfacción y empezar a hacer lo que uno quiere o cree que quiere, y mis personajes lo enfocan por el lado del encierro, por el lado del aislamiento.

T: Entonces, volviendo a esa pregunta pendiente ¿prosa o verso?

PA: Prosa o verso (…) – Ella se sonríe, la mirada se le pierde un poco volviendo en los recuerdos y retoma-. Lo primero en mi caso, y desde luego, fue la prosa, yo empecé a leer novela, mi primer premio literario lo gané con un relato y luego la poesía vino después, porque para mí la poesía, como para mucha gente, era un género inalcanzable; era para gente, digamos, ya más formada, más leída y entonces la poesía fue viniendo poco a poco. De hecho, el primer libro que yo publiqué de poesía es un libro con el que, ahora mismo, no me identifico, porque era como muy artificiosa la poesía y luego ya fui, bueno, relajándome, por decirlo de alguna manera, y sintiéndome cómoda, como más suelta y, bueno, ya llevo tres poemarios, de los cuales, bueno, ya me siento más orgullosa.

T: ¿El verso es simple? ¿Cuál sería el espíritu del verso, para Pilar Adón?

PA: A ver, para mí el verso tiene que ser libertad, básicamente. Por eso lo que te decía de estos primeros poemas que están como muy encorsetados, demasiado formales, y entonces va derivando en algo libre, en algo que hay que trabajar, por supuesto, hay que pulir, hay que corregir, pero tiene que exudar libertad, desde mi punto de vista. Entonces, finalmente, sí que es cierto que mis poemas son bastante narrativos, siempre cuentan algo o manifiestan un estado de ánimo pero se basa en un deseo de explotar y luego, por supuesto está el lenguaje ¿no? La utilización del lenguaje, que para mí tiene que ser algo que me de libertad, que me de amplitud de campo para poder sentirme bien.

T: Leyendo sobre Pilar Adón, descubrimos que es, también abogada. ¿Cómo ha hecho Pilar Adón para vivir en esa aparente dicotomía entre el derecho y la escritura?

PA: Sí, te cuento, yo es que nunca he ejercido como abogada. Me licencié en derecho y no me arrepiento de haberlo estudiado porque es una carrera que te da gran capacidad para perseverar, para leer textos larguísimos; te da capacidad de relacionarte menos abstracto…te da mucha cultura, a la final y, sobre todo, mucho valor social también ¿no?; en qué situación te encuentras, de dónde vienes, hacía dónde quieres, entonces, todo eso lo valoro mucho pero, como te digo, yo siempre me quise dedicar al mundo de las letras así que, después de haber sido profesora de inglés, finalmente con mi marido monté una editorial, y a lo que nos dedicamos ahora es a la editorial Impedimenta y, bueno, pues somos editores.

T: La editorial queda en España, de donde eres, en Madrid, eres madrileña, y tu esposo también es madrileño

PA: sí, y nos conocimos los dos estudiando derecho, él también estudió derecho y tampoco ejerció.

TdP: Cuéntanos sobre tu más reciente publicación. ¿Estás aquí para presentarla?, ¿es de Impedimenta?

PA: Yo he venido a hablar del relato, del relato breve, cómo se está dando en España porque, después de ese libro, he publicado varios poemarios, publiqué una novela hace dos años. En octubre publiqué un libro de relatos, La vida sumergida.

T: ¿Qué es la vida sumergida?
(Risas en el espacio)
PA: Pues tiene muchas lecturas, eso lo he ido descubriendo a posteriori. Una vez publicado el libro, eh… de repente mucha gente ha hecho interpretación con los personajes porque, como te decía, todos ellos se sumergen, al final, en una especie de “no estar”. Ellos se esconden, no quieren tener relaciones con otras personas y, cuando las tienen, casi siempre son de dependencia. Las relaciones que establecen mis personajes tanto con la familia como con los amigos y la pareja es una relación de dependencia casi enfermiza. Después de haber pasado, entonces, por esas relaciones, deciden romper. Podríamos pensar que La vida sumergida era la vida previa donde dependían tanto de esas otras personas o, de repente, ese otro estado ¿no? En donde te has quitado esa dependencia y empiezas una nueva vida, por decirlo de alguna manera.

T: De alguna manera, La vida sumergida es la transición de emerger…

PA: Sí, efectivamente; estamos hablando de algo líquido, en lo que has estado sumergido durante un tiempo, y de repente sales. Ese proceso, ese cambio, me interesa muchísimo: procesos de ruptura, de repente sentir que tienes una frustración muy grande encima y querer quitártela aunque no sepas lo que va venir después, que muchas veces puede ser peor, tampoco todo es la felicidad y ahí está, digamos, el leitmotiv que subyace a todos los relatos.

T: Supón que estás con un grupo de lectores tuyos que no conocen Madrid, y quieren tener una idea del lugar al cual perteneces, desde tu perspectiva, ¿Podrías describirlo en tres sustantivos?
(Últimas risas en el espacio)

PA: ¡Difícil! Bueno: Hogar, no sólo para mí sino para todo el que viene. Cordialidad… ¿los tres tienen que ser buenos?
T: No…
P: Contaminación.

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